¿Qué se necesita para implementar las ZBE y qué papel cumple la policía local?

zbe

Los municipios de España se encuentran adoptando las medidas necesarias para implementar las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), una iniciativa que nace para mejorar la calidad del aire y lograr una movilidad sostenible en las ciudades, limitando la circulación de vehículos que contaminan el ambiente.

En medio de solicitudes de prórroga y cumplimientos parciales de la norma, es importante conocer con exactitud cuáles son los elementos necesarios para que las ZBE sean una realidad, incluyendo el reglamento a cumplir, la monitorización, las sanciones, la participación ciudadana, entre otros aspectos.

Aunque los ayuntamientos son responsables de la implementación de las ZBE, se trata en realidad de un esfuerzo conjunto en el que también participan otras entidades, como la Dirección General de Tráfico (DGT), los gremios de talleres, la policía local y la propia ciudadanía.

A continuación, conoceremos más a detalle el procedimiento a seguir para crear una ZBE, profundizando en la importancia de contar con plataformas informáticas de gestión. Para ello, tomaremos como principal fuente una guía técnica desarrollada por el Área Metropolitana de Barcelona, cuyo contenido es uno de los más completos en relación a la norma.

¿Qué es una Zona de Bajas Emisiones?

Una Zona de Bajas Emisiones o ZBE es un área geográfica en la que se restringe la circulación de ciertos vehículos en base a su antigüedad y nivel de contaminación, con el objetivo de mejorar la calidad del aire.

La norma, impulsada desde hace algunos años por la Unión Europea, busca reducir el impacto de la contaminación en la salud de la población y el medio ambiente en su conjunto. Cada país establece sus propios criterios para las ZBE, incluyendo los tipos de coches restringidos, las excepciones, sanciones, etc.

En el caso de España, las ZBE están contempladas dentro de la Ley del Cambio Climático y Transición Energética, la cual ordena que todas las ciudades del país con más de 50,000 habitantes cuenten con zonas de bajas emisiones urbanas.

Hasta el momento, ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, A Coruña, Sevilla, Córdoba o Pontevedra ya tienen en funcionamiento sus ZBE, pero todavía son muchos los municipios que están trabajando para adecuarse a la norma.

Sistema de etiquetas

Para definir qué vehículos pueden circular en una ZBE, la Dirección General de Tráfico (DGT) asignó las siguientes etiquetas:

  • Etiqueta Cero: Vehículos eléctricos del tipo REEV y PHVE con autonomía mínima de 40 km, o vehículos de pila de combustible.
  • Etiqueta Eco: Vehículos híbridos enchufables con autonomía menor a 40 km, híbridos no enchufables o propulsados por GNC, GNL o GLP.
  • Etiqueta C: Turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculados desde el 2006, o de diésel matriculados desde 2014.
  • Etiqueta B: Turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculados desde el 2000, o de diésel matriculados desde el 2006.

¿Qué excepciones se aplican en las ZBE?

Existen algunos casos en los que vehículos sin etiquetas de la DGT pueden circular por las ZBE. Para poder gestionar estas exenciones, es importante que los municipios cuenten con un registro ZBE digital que pueda adaptarse a posibles mejoras o actualizaciones de la ley.

El reglamento establece las siguientes exenciones.

  • Todos los vehículos contaminantes tienen permiso de circular hasta 10 días al año dentro de la ZBE.
  • Tienen exención permanente los vehículos que transportan a personas con movilidad reducida, servicios de emergencia y esenciales, servicios médicos, funerarios, protección civil, bomberos, policía y cuerpos de seguridad.
  • Los vehículos que realicen alguna actividad singular pueden solicitar autorizaciones temporales.

Es recomendable que las exenciones sean mínimas y que la gestión de cada caso tenga la menor complejidad posible. Los municipios también pueden consultar el cumplimiento de los requisitos con otras autoridades, como la DGT o la Agencia Tributaria.

¿Cómo hacer un control y seguimiento efectivos de una ZBE?

Para poner en funcionamiento una Zona de Bajas Emisiones, es necesario señalizar las áreas protegidas de forma clara, además de realizar un control estricto del ingreso de circulación de vehículos e imponer las sanciones ZBE correspondientes a los infractores.

Señalización

El Área Metropolitana de Barcelona propone colocar señales físicas en todo el perímetro de acceso de las ZBE, complementado con señalización vertical convencional y paneles lumínicos variables.

Plataformas de gestión

Asegurar el cumplimiento de las normas de una ZBE implica utilizar plataformas de gestión automatizadas. El esquema empleado por el AMB cuenta con cuatro sistemas.

Sistemas de captura:

Incluye el uso de cámaras con detectores de matrículas. Según las características de la ciudad, se pueden emplear dispositivos con OCR incluido o cámaras embarcadas en vehículo. El sistema se complementa con aplicaciones web de la Policía Local, que permiten comprobar rápidamente si un vehículo es apto para circular por la ZBE en base a su matrícula.

Sistemas de información:

Es útil para comprobar si un vehículo ha cometido una infracción en base a diversas fuentes. La principal es la DGT, que aporta bases de datos completas sobre distintivos ambientales y categorías de homologación, pero también se puede recurrir al registro metropolitano de autorizaciones, alertas sobre la calidad del aire, etc.

Sistemas de sanciones:

A través de este sistema se determinan las sanciones que recibirá los vehículos infractores. Para automatizar el proceso, el sistema debe cumplir funciones como la identificación automática de la infracción y su tipología, validación de sanciones, generación de informes, etc. La policía local puede intervenir en la revisión de imágenes o tramitación de denuncias.

Sistema de gestión:

Es la plataforma que concentra las funciones de captura, información y sanciones. Es decir, se encarga de que todo esté conectado. Puede incluir servicios como back office, business intelligence, API, back end y posibles integraciones.

Indicadores de seguimiento

Además de las gestiones necesarias para el cumplimiento de la norma, es necesario realizar un monitoreo constante de las ZBE para saber si realmente están cumpliendo su objetivo. Estos son algunos indicadores de seguimiento:

  • Evolución de la calidad del aire en las estaciones de tráfico.
  • Evolución de la exposición de los ciudadanos a la contaminación atmosférica.
  • Evolución de las solicitudes en el registro de autorizaciones.
  • Evolución de la circulación de los vehículos sancionables.
  • Etc.

Participación ciudadana

Aunque están pensadas como una forma de cuidar el medio ambiente, las ZBE no dejan de ser una medida restrictiva, pues impiden que vehículos con determinadas características circulen o se estacionen en zonas protegidas. Debido a ello, es importante contar con la participación activa de la población y contemplar sus puntos de vista.

Parte del proceso participativo implica difundir los alcances sobre las políticas de movilidad sostenible relacionadas con las ZBE. A ello se suma la importancia de recoger las propuestas de los ciudadanos, evaluarlas y definir si formarán parte de la ordenanza.

En el caso de Barcelona, las autoridades optaron por habilitar espacios de participación ciudadana, incluyendo fases de información, debate, retorno y seguimiento. A través de estas sesiones, lograron resolver inquietudes y plasmar parte de las propuestas dentro de la norma.

Por último, es importante contar con un buen servicio de atención ciudadana, no solo para que la medida tenga más aceptación, sino además para que los registros y tramitaciones funcionen correctamente.


Imagen de marketing@vinfoval.es
marketing@vinfoval.es
Trae al presente el trabajo policial del futuro. El trabajo policial móvil, capaz de interrelacionar y de integrarse con otros sistemas públicos.
Categorías
Suscríbete a la Newsletter
Síguenos en Redes Sociales

Artículos relacionados

Comenzar
¿Quieres saber cómo podría cambiar el trabajo diario de tu comisaría?
Te ofrecemos la posibilidad de descubrir cómo ahorrar recursos y tiempo y empezar a trabajar de forma integrada y ágil a través de un software único y personalizado.