Entre octubre y noviembre del año pasado, la llegada de una DANA a España generó una de las mayores catástrofes ambientales de los últimos tiempos, siendo la Comunidad Valenciana la región más afectada por las inundaciones y lluvias torrenciales.
Para atender la emergencia y sus graves consecuencias, miles de integrantes de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, Unidad Militar de Emergencias (UME) y los servicios de Salud Pública fueron enviados a prestar ayuda a través de despliegues sin precedentes, a fin de ayudar a las víctimas en medio del caos.
Al respecto conversamos con Manual Ocaña Alemany, jefe de la Policía Local de Paiporta con más de 30 años de experiencia, quien nos dio mayores detalles sobre las acciones de su dependencia para enfrentar el fenómeno meteorológico.
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Las operaciones de emergencia durante la DANA se coordinaron en un Puesto de Mando Avanzado (PMA). ¿Qué funciones cumple esta unidad y cuál es su propósito?
El PMA es un órgano de mando de carácter técnico, que se sitúa cerca del lugar del siniestro. Desde allí se dirigen y coordinan las acciones de los diferentes grupos de acción, siguiendo las indicaciones por parte del director del Plan de Emergencias activado.
Constituye una unidad multisectorial en la que se coordinan las operaciones que ejecutarán los servicios de emergencia enviados hacia la zona de emergencia o catástrofe. Me refiero a sanitarios, bomberos, fuerzas de seguridad, voluntarios, etc.
¿Cómo se toman las decisiones en esa unidad?
Se reúnen los jefes de los distintos grupos de acción que tienen presencia en el lugar de la emergencia. Ellos se encargan de establecer los mecanismos de intervención y la comunicación con el Centro de Coordinación Operativa.
Por ejemplo, algunas misiones consisten en gestionar la emergencia en el mismo lugar de los hechos, lo que implica desplazarse a la zona afectada en el menor tiempo posible. El PMA es autónomo en cualquier circunstancia, sirve de referencia y punto de reunión, facilita la planificación de tácticas avanzadas de la emergencia, etc.
La jefatura del PMA la asume un técnico o técnica dependiente de la administración que gestione el Plan de Emergencia. El cargo también puede ser designado por el director del Plan de Emergencias, de acuerdo con las exigencias y la propia naturaleza de la emergencia.
¿Cómo logran trabajar juntos los diferentes servicios de emergencia desde el PMA, desde la Policía Local hasta servicios médicos y bomberos?
Es una labor difícil, tanto en la acción directa sobre el terreno como en la planificación y coordinación. Nuestro objetivo es facilitar canales ágiles de comunicación entre todos los implicados
Te pongo un ejemplo: cuando se recibe un aviso a través de cualquier canal, ya sea el 112, la central de policía, la Guardia Civil u otro, este se deriva a los medios correspondientes para asistir a la emergencia. Una vez en el lugar, ellos se encargan de coordinar las tareas que realizará cada uno.
La finalidad es coordinar eficientemente todos los recursos disponibles. Cada aviso se distribuye para agilizar los tiempos de respuesta, organizar la actuación antes y durante el servicio, precisar qué recursos acudirán al lugar y evitar la duplicación de medios.
Durante la última emergencia, ¿qué elementos echasteis en falta? ¿Consideras que algunos recursos o herramientas adicionales hubieran sido de ayuda?
La respuesta a esa pregunta puede ser algo extensa. En realidad, echamos de menos prácticamente todo. La catástrofe fue de tal magnitud que nos quedamos literalmente con lo que llevábamos puesto.
Para que te hagas una idea, no nos quedó más que un vehículo que terminó destartalado luego de sufrir una avería cuando mejor estaba respondiendo. No teníamos uniformes, comunicaciones ni linternas. A ello hay que sumar las pérdidas materiales y personales que experimentaron algunos de mis compañeros.
Pero si algo no eché de menos fue la gran voluntad de todas y todos los policías de Paiporta, que suplieron las carencias materiales con una voluntad férrea de ayudar a su pueblo, al que juraron y prometieron servir dejándose la piel.
Me imagino que, en medio de la emergencia, fue difícil conseguir una voz de mando que dirija las operaciones.
No quisiera entrar en reproches, porque no es mi objetivo ni la finalidad de esta entrevista. Pero sí eché de menos un mando único. Alguien que asumiera la responsabilidad global de la emergencia y nos indicara la dirección a seguir, ya que a nivel local había desaparecido todo.
Esa persona nos hubiera facilitado medios y orientación ante la gran magnitud de aquella terrible catástrofe.
Pero insisto en que lo hicimos y lo estamos haciendo lo mejor posible, con los medios que tenemos en cada momento, y con la experiencia que vamos adquiriendo durante días, semanas y meses con poco descanso. Creo que, haciendo un símil, es ahora cuando estamos empezando a ver la luz.
Algo que pudimos observar fue el apoyo por parte de voluntarios. ¿Cómo valoras el aporte que hicieron para enfrentar el desastre?
Es algo con lo que yo me quedo. La solidaridad. Hubo una gran marea humana de voluntarios y voluntarias que lo dejaron todo y acudieron a ayudar. Tuvimos medios que llegaron de todos los puntos de España, máquinas que facilitaron el rescate de personas.
Pero, sobre todo, y sin menospreciar a nadie, valoro profundamente a todas y todos los agentes de la Policía Local y la Policía Foral queque llegaron desde la capital y otros pueblos de nuestro territorio para contribuir en las labores de rescate. Es en estas situaciones donde ves lo mejor de cada persona. Y con eso nos debemos quedar.
¿Cómo quedaron vuestras dependencias tras la DANA y cómo os ha afectado en el día a día?
Como he dicho, nos quedamos sin nada. Perdimos las dependencias policiales al estar al lado del Barranco del Poyo. Los vehículos policiales fueron asolados por el agua y el barro. Perdimos uniformes, armas, medios de alumbrado, etc.
Lo que más nos afectó fue quedarnos sin comunicaciones, ya que no podíamos atender las llamadas de la ciudadanía de Paiporta, y recién lo hicimos cuando nos montaron el camión del Centro de Coordinación de Emergencias.
Las primeras horas luego de la catástrofe fueron atroces. Creo que las palabras se quedarían cortas para describir lo que vimos, lo que sufrimos y la importancia asumida en el caos.
¿Cuánto tiempo estimas que tomará para que todo vuelva a la normalidad en cuanto a infraestructura y operatividad?
En lo que respecta a la Policía Local, en este momento ya contamos con vehículos policiales y una dependencia, que se ubica en el antiguo polideportivo municipal. De forma cariñosa lo hemos bautizado como “Polipol”.
También disponemos ya de activación y comunicación directa con el 112 y varias líneas policiales de atención a la ciudadanía con el 900 122 092. A ello hay que sumar las comunicaciones mediante walkies digitales y medios informáticos. Con todo ello, las condiciones para poder realizar la labor policial están en un 75%.
¿Qué nuevos avances esperan en el corto plazo?
Estamos trabajando para volver a poner en marcha servicios como el de atención a las mujeres que sufren de maltrato, así como el servicio de policía de proximidad o motoristas. Esperamos que estos servicios se reactiven muy pronto para beneficio de la ciudadanía.
La implicación de todas y todos los policías, con la ayuda inestimable de mucha gente, ha logrado que el servicio policial se restablezca en un tiempo récord. Pero quiero recordar que hemos estado activos desde el minuto cero, con jornadas de trabajo maratónicas de hasta 20 horas.
¿Cuáles son los planes para lograr que el PMA en Paiporta tenga un mayor alcance en el futuro?
Tengo muchas ideas que se agolpan en mi cabeza. En resumen, creo que es necesaria una formación en la materia para todos, incluyendo bomberos, protección civil, policías, sanitarios, etc. A ello agregaría un mando único real y no sobre el papel.
Me gustaría contar además con protocolos conjuntos y transparentes en el PMA. Que quede definido qué administración es la competente, sin acritudes ni distorsiones. Ello facilitará la preparación de medios y una disposición inmediata en caso de catástrofe.
A ello agregaría la elaboración de planes de emergencia reales, de calado y con información útil para la ciudadanía.
¿Quisieras compartir algún pensamiento final?
Como conclusión, diría que los reproches que hagamos en el presente no solucionan los problemas pasados. Es necesario planificar, ordenar y, como último recurso, dirigir una emergencia. Pero es importante evitar conflictos innecesarios y discusiones. Propongo trabajar de forma fría, calculadora y metódica.
Con esta reflexión concluimos nuestra entrevista. Queremos agradecer a Manuel Ocaña Alemany por compartir con nosotros su experiencia y reflexiones, que nos ayudan a comprender mejor los desafíos que enfrentaron quienes estuvieron en primera línea durante la emergencia.
Su testimonio refleja la importancia de la coordinación, la preparación y el esfuerzo colectivo en situaciones tan complejas como la vivida.